Puerto Madryn es una de las ciudades de Chubut más recomendadas para conocer el sur de Argentina, ya que en ella se puede encontrar todos los aspectos característicos de cada una de las provincias que componen la Patagonia.

Uno de los principales atractivos turísticos de esta ciudad son las ballenas francas australes que llegan a su costa con motivo de reproducirse, aunque también hay una importante población de pinguinos megallanicos y otras especies animales adaptadas a ese clima.

Puerto Madryn es una de las ciudades más importantes entre las cuales complementan la Península de Valdés, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Muchas de las oficinas de turismo instaladas en esta ciudad, informan acerca de las diferentes actividades que se llevan a cabo alrededor del mar y los animales que están en contacto permanente con los residentes de la ciudad.

Existen escuelas de buceo, miradores, museos, restaurantes y hoteles que ofrecen servicios de muchísima calidad. El Ecocentro, es un museo muy importante ubicado en la ciudad de Puerto Madryn en donde se exhibe información ilustrada acerca del mar patagónico, la historia de los puertos y los barcos cargueros que llegaron a la ciudad, los animales y su preservación, además de estar ubicado en una zona estratégica debido a que tiene una excelente vista al mar.

Una nota de color es el hecho de que se lleve a cabo la ceremonia del vía crucis submarino habitualmente en esta ciudad acostumbrada a estar en contacto permanente con todo lo que tiene que ver con el mar patagónico. Hasta el momento se van realizando seis ceremonias consecutivas, en donde recorren las 14 estaciones dolorosas, características de la religión cristiana.

Los lobos marinos son otras de las especies animales que más se destacan en esta ciudad, debido a que Puerto Madryn contiene una reserva llamada Punta Loma, que es un área protegida que alberga cientos de lobos marinos de toda clase.

Afortunadamente gracias al gobierno de Chubut, últimamente se han estado televisando las llegada de las ballenas a la costa de esta ciudad, un hecho único que dio la posibilidad a millones de personas de todas partes del país, y del mundo, de poder visualizar esta maravilla natural que se da dos veces al año (en junio y diciembre). Esperemos que los próximos gobiernos y autoridades locales sigan llevando a cabo esta iniciativa que no tan solo permitió que muchas más personas vean las ballenas francas desde sus hogares, sino que también incentivó a los turistas a conocer las diferentes facetas de Puerto Madryn.