El barrio de San Telmo es uno de los barrios más emblemáticos de la Capital Federal en Argentina. Con poco más de un kilómetro cuadrado de extensión, es de un enorme atractivo para los turistas de todo el mundo que visitan el país sudamericano.

Muy cercano al barrio de “La Boca”, San Telmo es un lugar cargado de historia. Su nombre lo debe a lo que fuera su centro geográfico desde su creación en 1580, la Iglesia de San Pedro Telmo. Siendo uno de los centros urbanos más antiguos de la ciudad, fue el destino de una enorme cantidad de inmigrantes europeos y trabajadores portuarios a finales del siglo diecinueve. Era la única opción para estos que ocuparon este lugar, el cual anteriormente pertenecía a las familias patricias que tuvieron que emigrar hacia el norte, obligados por la epidémica fiebre amarilla.

El capital cultural del barrio de San Telmo es incalculable. En él se conjugan una gran cantidad de calles de estilo colonial que son mantenidas en la actualidad con el fin de perpetuar el estilo original de la arquitectura local.

Artistas callejeros, magos, antigüedades, artesanías, clubes de tango, folklore y candombe son algunos de los tantos elementos enriquecedores del popular barrio. Además de interesantes museos como el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Museo del Títere, se encuentra el Club Atlético San Telmo que despierta la pasión de los hinchas del fútbol, como toda ciudad Argentina.

La plaza “Coronel Manuel Dorrego”, en homenaje al mítico caudillo argentino, se ubica en el centro del barrio de San Telmo y constituye un atractivo turístico muy importante en la zona gracias a su hermoso escenario compuesto por cafés con mesas al aire libre, shows musicales y, los días domingo, un gran número de artesanos exhibiendo y poniendo a la venta sus creaciones.

Por la noche, la “Plaza Dorrego” como se la denomina cotidianamente, se convierte en el núcleo de la actividad, donde conviven una enorme cantidad de bares y pubs con ofertas de rock, tango, blues, música latina, entre otras. Un adicional muy interesante de los últimos años de la “movida” en San Telmo, fue el reacondicionamiento de algunas antiguas casonas de la época colonial para la instalación de clubes nocturnos que ofrecen una forma diferente de pasar la noche en la ciudad. Un claro ejemplo de esta tendencia es “La trastienda”, un edificio convertido en un boliche que alberga cada noche alrededor de 700 personas en un espacio de distensión, música y diversión. Allí también se brindan una gran cantidad de shows musicales durante todo el año, participando artistas tanto locales como internacionales.

Sin dudas, este pequeño pero gran barrio de la capital porteña, es un lugar lleno de propuestas que uno no puede dejar pasar de largo y, si lo hace, seguramente se arrepentirá.